Formando los Nuevos Ingenieros

Joseph E. Aoun, lingüista, presidente de Northeastern University y autor de Robot-Proof: Higher Education in the Age of Artificial Intelligence (MIT Press, 2017), piensa que la naciente era de los robots será una oportunidad, no una amenaza. Eso si, esto implica realizar cambios importantes en la formación de nuevos profesionales, para contrarrestar las estimaciones de que del 20 al 40% de las profesiones desaparecerán en un futuro cercano. ¿Cuál es la receta? Incentivar a los estudiantes universitarios a resolver las necesidades de la sociedad actual a través de iniciativas que ni el más sofisticado agente inteligente podría imaginar.

Una educación a prueba de robots no es sólo bombardear a estudiantes con conocimiento, sino que se debe balancear esto con una mente plástica que permita inventar, crear y descubrir aportes a la sociedad, desde un descubrimiento científico o una cura para el cáncer hasta una nueva canción o un tebeo para adolescentes. Esta nueva disciplina, que Aoun llama “humanics”, nace de nuestras fortalezas humanas innatas y prepara a los estudiantes a competir en un mercado de trabajo donde máquinas inteligentes trabajarán junto a profesionales humanos.

La premisa es que la única certeza sobre el futuro es la incerteza, el cambio. Por esto “humanics” equipará a los estudiantes para vivir y trabajar en un mundo en cambio permanente, sobre todo en lo tecnológico. Más aun, las fortalezas intrínsecamente humanas, tales como comunicación, liderazgo, empatía, buen juicio, curiosidad, colaboración, trabajo grupal, etc., serán cada vez más demandadas en el mundo laboral, porque serán estas cualidades creativas y sociales las que no podrán ser fácilmente automatizadas y que son las que al final nos diferencian.

Sin embargo, estás habilidades humanas que en su mayoría pertenecen a las ciencias sociales, tendrán poco valor si los estudiantes no tienen la oportunidad de aplicarlas. Esto implica recortar el contenido abstracto y agregar lo que ahora se llama educación experiencial. Es decir, lo que uno aprende en la universidad y como se usa lo aprendido, no son cosas separadas. Ellas van de la mano y se refuerzan entre si. Aoun dice esto con la autoridad que le confiere presidir la universidad que inventó el concepto de “co-op” en 1909. En la modalidad “co-op”, el estudiante alterna trimestres de estudio con trimestres de experiencias profesionales. Esto no sólo permite que el estudiante practique inmediatamente lo que estudia, sino que además le permite financiar sus estudios a través de su trabajo. En los últimos años Northeastern ha extendido sus programas de postgrado “co-op” desde Boston a otras 6 ciudades de Estados Unidos y Canadá.

En el campo específico de la ingeniería hay tres tendencias que definirán el futuro de su educación, según el informe “Sobre el estado del arte global en la educación de la ingeniería” publicado en 2018 por el MIT. La primera es un cambio en el eje global de la educación en ingeniería, actualmente dominado por EE. UU. y los países del norte de Europa, hacia países asiáticos. La segunda es un movimiento a programas que integran el aprendizaje centrado en el estudiante con contenidos orientados a los desafíos del siglo XXI: sociedad, medio ambiente y tecnología. La tercera y última tendencia es la aparición de una nueva generación de líderes con la capacidad de impartir conocimiento centrado en el estudiante en gran escala. Aquí, la educación a distancia usando Internet es una herramienta crucial.

La automatización agrega también nuevos dilemas educacionales. El más importante es probablemente el de las “cajas negras inteligentes”. Actualmente las redes neuronales profundas, una técnica de aprendizaje automático del campo de la inteligencia artificial, un área de la ciencia de computación, son cajas negras muy difíciles de entender y explicar. Es decir, los ingenieros informáticos actuales son como ingenieros mecánicos que no entienden exactamente como funciona un automóvil. Y mientras más inteligente sea el sistema, más difícil será de entender.

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Perfil del autor

Ricardo Baeza-Yates
CTO de NTENT, una compañía de tecnología de búsqueda semántica basada en Carlsbad, California, desde junio de 2016, y Director de los programas de postgrado de ciencia de datos de Northeastern University, campus Silicon Valley, desde enero de 2018. Antes fue Vicepresidente de Investigación de Yahoo Labs.
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